Hay que consolidar y ampliar de manera sostenida la apuesta realizada durante las últimas dos décadas por la investigación científica mediante un plan de apoyo a la investigación que incluya un aumento gradual, pero ambicioso, de la financiación básica de las universidades y centros de investigación ligado a contratos programa y condicionado a la consecución de objetivos y a la superación de evaluaciones, y que permita una planificación estratégica de la investigación orientada a resultados en condiciones semejantes a las de los países vanguardistas de la UE. Hace falta que un ente experto e independiente haga propuestas en materia de investigación e innovación, esté focalizado en los sectores estratégicos en los que Cataluña pueda generar valor durante la próxima década y vele por que dichos sectores estén bien alineados con las políticas europeas. En este contexto, se recomienda la creación de un órgano consultivo de alto nivel de reflexión, debate y asesoramiento a medio y a largo plazo, como instrumento de participación de la comunidad científica, la industria y la sociedad en la definición de las políticas públicas en investigación e innovación. Las funciones de este consejo se pueden inspirar en el Office of Science and Technology Policy de los Estados Unidos de América, y deberían encargarse a alguno de los órganos previstos en el borrador de ley de la ciencia de Cataluña.
Catalunya 2022
RESET: Llamamiento para reactivar el país
ACCIÓN 7.1