Hay que impulsar una nueva cultura de la rehabilitación en todo el país que priorice la rehabilitación, ampliación y transformación en lugar del derribo o la transformación de suelo rural en suelo urbano. Eso ayudará a tener un país más cohesionado y más compacto, y contribuirá a reducir la huella ecológica de Cataluña. Algunas acciones concretas pueden ser: autorizar solo en casos muy justificados el derribo (ruina física o ruina económica), conceder incentivos fiscales y de edificabilidad para promover la rehabilitación energética del parque de viviendas construidas antes de 1970, conceder ayudas públicas directas a comunidades de propietarios para rehabilitar fincas con vistas a reducir consumos energéticos y mejorar la seguridad de las instalaciones, impulsar las áreas de rehabilitación integral con modelo de cooperación, y, especialmente, agilizar la tramitación de la licencia de edificación y de aquellas vinculadas a la promoción (ocupación de vía pública, grúa, vado, escombro, contador provisional de obra, etc.), incrementar las densidades allá donde sea factible y cartografiar y conocer el parque de viviendas existente para erradicar situaciones de infravivienda y sobreocupaciones.
Catalunya 2022
RESET: Llamamiento para reactivar el país
ACCIÓN 4.2