En Cataluña predominan las pequeñas explotaciones que no cuentan con el apoyo necesario para desarrollar mejor su actividad. Es necesaria una solución para facilitarles los trámites y asegurarle al sector la capacidad de adaptación a las líneas de ayudas y a las innovaciones a la producción. Las grandes empresas gozan de ventaja porque disponen del asesoramiento necesario, que es de lo que se tiene que garantizar a las pequeñas empresas, que a menudo son familiares. Hay que ofrecer un servicio personalizado y de calidad que permita la profesionalización del sector y la correcta articulación de los recursos existentes, tanto económicos como humanos, a las diferentes entidades, tanto públicas como privadas. Para reforzar esta colaboración público-privada es necesario disponer de un cuerpo público integrado por personas con un alto nivel formativo, conocedoras del sector y que trabajen en red y en coordinación con las instituciones de investigación alimentaria para garantizar la innovación permanente en el sector. El principal objetivo de este cuerpo de expertos ha de consistir en la elaboración de un plan para cada explotación que evalúe su potencialidad y la calidad de su producción, y que diseñe un modelo de explotación que contemple si es necesaria la transformación de sus productos, la incorporación de protocolos ecológicos, la renovación de sus infraestructuras y posibles mejoras en el rendimiento, entre otros aspectos. De este plan se deducirán los objetivos, las inversiones y las acciones a desarrollar en el futuro, y los expertos tramitarán directamente las ayudas necesarias. Se trata de ofrecer un apoyo integral al mundo rural, priorizando las pequeñas explotaciones para orientarlas hacia modelos agroecológicos.
Catalunya 2022
RESET: Llamamiento para reactivar el país
ACCIÓN 6.10