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ACCIÓN 11.8

Transformar ecológicamente Barcelona y su área metropolitana para favorecer un modelo de ciudades de proximidad interconectadas

Barcelona, con todo su legado histórico y su modernidad, inspira, atrae a personas y negocios y se ha convertido en una de las grandes ciudades del mundo. La covid-19 ha significado replantear Barcelona como una ciudad para vivir, una ciudad de proximidad, donde los servicios son accesibles a pie o en bicicleta. En este contexto, la reducción de la contaminación tiene que consolidarse, y la transformación ecológica de la ciudad tiene que hacer eclosión. Hay que promover el desarrollo de servicios de proximidad por barrios e islas, trabajando especialmente con los más desfavorecidos, y mejorar la coordinación de acciones interurbanas. También hay que garantizar una buena accesibilidad al centro de la ciudad, especialmente en transporte público, para atraer visitantes y continuar siendo una ciudad atractiva para el resto del mundo. Reducir el estrés de los ciudadanos y el impacto del cambio climático exige un plan conjunto sólido y unas instituciones comprometidas que trabajen pensando a largo plazo. Hay que crear un espacio de trabajo para la concreción de las actuaciones a desarrollar en los próximos años que facilite consensos entre municipios y cuente con el aval de expertos internacionales que hayan contribuido al diseño de ciudades europeas de referencia.