Los nuevos modelos de consumo y el impacto de la digitalización en el sistema educativo, los medios de comunicación y la sociedad en general hacen que el futuro del catalán se juegue en Internet. Hay que actualizar las herramientas que deben ayudarnos a consolidar y desarrollar nuestra identidad cultural en un contexto cada vez más dinámico y global. Hay que dotarnos de infraestructuras digitales culturales, como es el programa AINA, impulsado por el Barcelona Supercomputing Center, que ha de facilitar que los sistemas de inteligencia artificial utilicen el catalán, así como crear los mecanismos de diplomacia tecnológica y empresarial que nos permitan ir más allá del actual activismo reivindicativo y pasar a disponer de un servicio que promueva y ayude de manera proactiva a que cualquier empresa del mundo incorpore el catalán dentro de sus opciones, con especial énfasis en las empresas de servicios digitales masivos. Así mismo, se tiene que crear un espacio que vertebre y fortalezca un ecosistema rico y dinámico en catalán dentro de Internet y promover la creación de recursos y contenidos educativos en formato audiovisual y que estén disponibles en la red. Hay que promocionar el uso social de la lengua catalana, adoptando políticas que se centren en las personas jóvenes (el uso social entre ellas es inferior en la actualidad al 43,2 %) y en las nacidas fuera de Cataluña (inferior al 8 %).
Catalunya 2022
RESET: Llamamiento para reactivar el país
ACCIÓN 1.3