Hay que definir, mediante la aprobación de los instrumentos legales y económicos más convenientes, un mapa de opciones que permita vehicular adecuadamente las colaboraciones entre el sector público y el sector privado (con o sin ánimo de lucro). Partimos de un doble problema de ideologización y de confusión entre la subcontratación o la externalización y el esquema de colaboración público-privada. La colaboración público-privada tiene que articularse a través de un esquema de discrecionalidad compartida en la que todas las partes ganan (escenario win-win), en la que se comparten beneficios y riesgos, y en la que se asegura la creación de valor público y se cumple la finalidad de servicio al ciudadano que se persigue. Para la correcta gestión de estos partenariados público-privados es muy importante disponer de los gestores públicos y privados adecuados, profesionales que conozcan el marco institucional y las legislaciones de ambos sectores y que sean capaces de llevar estas colaboraciones a la práctica. En este sentido, se propone invertir en la formación de especialistas en este ámbito y en la creación de equipos de trabajo transversales que, con una visión de conjunto, den apoyo a todos los departamentos, organismos y agencias de la Generalitat interesados en impulsar este tipo de colaboraciones. El mismo modelo se debería reproducir en el mundo local, articulando equipos de manera que también pudiesen ofrecer este apoyo intra e interadministrativo.
Catalunya 2022
RESET: Llamamiento para reactivar el país
ACCIÓN 10.5