Ir al contenido principal

ACCIÓN 10.6

Fomentar auditorías ciudadanas para evaluar la satisfacción de los usuarios de los servicios públicos y asegurar la transparencia y la usabilidad de los datos vinculados a estos servicios

La calidad de los servicios públicos tiene que ser evaluada por sus usuarios. Desde la atención personal recibida en cada momento hasta su resolución, pasando por la gestión y la duración del trámite, todas las fases y componentes de la prestación del servicio público deben ser evaluados cuantitativa y cualitativamente por los ciudadanos. El objetivo de esta evaluación ha de ser la mejora del servicio, pero también tiene que convertirse en un componente importante en el proceso de contratación, promoción y retribución del personal. Es una manera de empoderar a los ciudadanos ante la Administración pública y mejorar su satisfacción y su confianza, al mismo tiempo que permite a los responsables públicos disponer de indicadores objetivos para aplicar planes de mejora. Así mismo, aunque la transparencia y la publicación de datos en abierto se ha convertido en otro trámite burocrático de los proyectos, no incluye un diseño que facilite su uso por parte de terceras entidades. Hay que fomentar también auditorías ciudadanas de esta información, al estilo de los white hackers, tal como ha venido haciendo Civio, por ejemplo. Debemos saber si los datos que se publican son los que interesan y son utilizables, e ir mejorando el sistema de manera continua.